Con el paso de Chile a los cuartos de final de la Copa Davis las divisiones en el equipo, principalmente por el alejamiento que hay entre Fernando González y la Federación, parecen haber quedado atrás (claro que sólo en la forma, ya que en el fondo siguen las diferencias), por lo que para el próximo duelo fijado para el 9, 10 y 11 de julio no viviremos el culebrón de si el mejor tenista chileno del momento asistirá o no.Ahora la preocupación es otra, y créanme que es más grave que la presencia o no de González, ya que República Checa, el próximo rival, es fuerte sobre todo de visita. Es cosa de mirar la pasada serie, donde derrotaron sin contratiempos a Bélgica de visita por 4-1, aunque la clasificación la aseguraron en los dobles, cuando Radek Stepanek (17°) y Tomas Berdych (25°) vencieron a sus rivales, tal como lo hicieron el viernes en singles.
Con ese antecedente Chile enfrentará a un rival que ya derrotó, aunque fue a fines de los 60, cuando eran Checoeslovaquia. Un triunfo que no pasará más allá de ser una estadística, ya que en lo tenístico nuestros dos singlistas no registran buenos resultados en el último tiempo ante los checos.
Por ejemplo el “Bombardero de La Reina” ante Stepanek registra una victoria y tres derrotas, y lo que es peor, las caídas son de los últimos duelos, aunque ante Berdych la situación mejora, ya que tiene un registro apretado, pero favorable, de 4-3.
Massú, por su parte, está igualado ante Berdych 2-2, aunque en los últimos dos enfrentamientos perdió (ambos el 2007), mientras que ante Stepanek suma dos victorias y una caída, la que se produjo la última vez que se enfrentaron en el Masters de Miami el 2006.
Pero como en todo deporte nada es imposible y si Chile cuenta con la garra característica de Massú y la potencia de González se puede repetir la victoria de la final de la Copa Mundial de Dusseldorf. Ojalá así sea y podamos soñar con una semifinal, que por como han sido las cosas en el último tiempo rayaría entre lo milagrosa y lo histórica.



